Alyssa no te podría decir cuando aprendió lo que significaba la negligencia. Había estado pasando por más tiempo de que puede recordar.

Se recuerda cuando era niña y se encontraba encerrada en el closet por horas mientras su mama se olvidaba de ella. Se recuerda una vez cuando su abuelita se distrajo en el carro en viaje a llevar Alyssa a la escuela y la dejo dentro del carro por horas. Y casi nunca veía a su papa—se le olvidaba venir para casi todas las visitaciones que tenía.

Mientras crecía, Alyssa se convirtió en una persona solitaria. No tenía mucho éxito y no sabía que lo debería tener. No tenía amistades.

Últimamente, sus bajas calificaciones fueron lo que hicieron que alguien le pusiera atención. Sus calificaciones nunca fueron buenas durante la escuela primaria pero en el sexto grado, fallo todas sus clases del año entero. Cuando su maestra trató de contactar a los padres de Alyssa, descubrió la situación desafortunada en el hogar de Alyssa. Allí es cuando la maestra le llamó a Mercy Home.

Alyssa nos vino un corto tiempo después de eso y ahora la niña de 13 años ha estado con nosotros por un año y medio. Sus calificaciones no mejoraron inmediatamente. Por meses, el momento que empezaba su tarea, lloraba. No escuchaba a sus tutores y solamente miraba fuera de la ventana todo el día en la escuela en vez de tratar de hacer su trabajo.

Finalmente, un día durante el tiempo del estudio, unos de los empleados de Mercy Home se sentaron con ella. Le preguntaron a Alyssa porque no quería hacer la tarea. Alyssa contesto, “Me recuerda que mañana tengo que regresar a la escuela.” Cuando le preguntaron si algo no estaba bien, Alyssa respondió, “Nadie me habla.”

En ese momento, la terapista de Alyssa en Mercy Home empezó ayudarle a socializar. Tomaba mucho tiempo para que se acostumbrara a cualquier persona. Pasaba horas en su cuarto, sentada en la cama y mirando por la ventana. Lloraba porque extrañaba sus gatos.

Gradualmente, después de unos meses de terapia, empezó a hablar más. Les contaba a los empleados de Mercy Home sobre cosas que ocurrían en la escuela, tímidamente al principio, después con más detalle. Empezó a preguntarles a las otras niñas si podía jugar juegos de mesa con ellas o baloncesto.

“Está difícil,” dijo Alyssa. “Son cosas de que no estoy acostumbrada.” Pero después de que empezó hablando más, sus calificaciones mejoraron. Está pasando todas sus clases este semestre y espera mejorar más para el próximo año.

“Creo que quiero ser una esteticista cuando crezca,” dijo Alyssa. “He aprendido como hacer trenzas y me calma y relaja. Siento que lo puedo hacer todo el día.”

Alyssa también ha empezado a ir a los programas después de la escuela en Mercy Home, donde ha expandido su interés en arte, baile y música. En la escuela ha pasado tiempo en el club de poesía.

“A veces se me hace más fácil expresarme cuando lo hago con pintura, o con movimiento, o con un instrumento como el piano,” dijo Alyssa. “Pero también me gusta escribir poemas, porque a veces es más fácil decir lo que quiero cuando no tengo que decirlo directamente.”

Jóvenes como Alyssa tienen la oportunidad de sanar y crecer porque amistades generosas como tú conocen sus retos y les dan el apoyo crítico que necesitan para manejarlos.

Gracias por ser una amistad para jóvenes como Alyssa.

Porque sinceramente nos preocupamos por proteger la privacidad de nuestros jóvenes, hemos cambiado los nombres, imágenes, y otros detalles que identificaran a nuestros jóvenes.

¿Conoces un joven como Alyssa?

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