Una Estación de Renovación y Esperanza
Oro para que hayas tenido un Domingo de Pascua bendecido y para que, durante esta alegre Temporada Pascual, encuentres paz, consuelo, esperanza y bendiciones...
Abril 24, 2026
mayo 14, 2026
Este mes, continuamos celebrando la Resurrección de nuestro Señor. Esta época del año siempre me recuerda al apóstol Tomás. Probablemente recuerden que Tomás no quiso creer que los otros apóstoles habían visto a Jesús hasta que pudo tocarlo a él y a sus heridas con sus propias manos.
Probablemente hayas escuchado los dichos populares “ver es creer” y “ver es poder verificar.” Pero, ¿sabías que la palabra verificar proviene del término latino “veritas,” que significa “verdad”? Ver es poder verificar la verdad.

Y eso es precisamente lo que Tomás buscaba hacer: quería verificar personalmente que sus amigos hubieran visto realmente al Señor Resucitado. Probablemente no deberíamos ser tan duros con Tomás—al fin y al cabo, todos tenemos la necesidad de verificar lo que los demás nos dicen para conocer la verdad por nosotros mismos. Si no cuestionáramos lo que otros nos cuentan y si no estuviéramos continuamente cuestionando y reafirmando nuestra propia fe, ¿cómo sabríamos entonces qué es lo que realmente creemos?
Curiosamente, el nombre Tomás significa “gemelo.” A menudo me he preguntado quién era el gemelo de Tomás en el Evangelio. Pero tal vez todos nosotros seamos el gemelo de Tomás cuando dudamos o cuestionamos todo lo que Dios ha hecho y continúa haciendo por cada uno de nosotros. ¿Cuántas veces nos hemos planteado la pregunta “¿dónde está Dios?” cuando nos vemos afligidos por la enfermedad, la tragedia o el sufrimiento personal? Resulta tanto natural como humano formular preguntas como “¿Nos ve Dios?,” “¿Escucha Dios mi oración?” o “¿Acaso a Dios le importa realmente, después de todo?”
Es ahí donde entra en juego la sabiduría de nuestra tradición católica. Sabemos dónde se encuentra Dios en los momentos de sufrimiento, de pruebas personales y de pérdida; debemos volvernos hacia la cruz y contemplar al Señor que pende de ella por amor a nosotros. Debemos sentirnos alentados y reconfortados por la certeza de que Jesús está con nosotros, precisamente en medio de nuestras dudas.
Ese conocido poema “Huellas en la arena” nos recuerda que, incluso en los momentos más oscuros de la vida, cuando nos preguntamos dónde está Dios, podemos fijarnos en el único par de huellas en la arena: las huellas de Jesús, quien nos lleva en sus brazos.
La Buena Nueva de la Resurrección que acabamos de celebrar durante el tiempo pascual es que Jesús es el Señor, resucitado de entre los muertos. No cabe duda de que Jesús ha venido para ofrecernos su paz, tal como se la ofreció a Tomás y a los discípulos. Jesús ha venido para compartir su presencia con nosotros, especialmente en nuestros momentos de oscuridad, enfermedad y desesperación.
Al celebrar esta Eucaristía, debemos tener presente a “tomás el incrédulo,” quien tal vez sea nuestro propio gemelo. Y, lo que es aún más importante, a lo largo de este mes de mayo celebramos la Buena Nueva de la Pascua, que nos asegura que Cristo ha resucitado y que su paz, su presencia y su poder vencen todos nuestros miedos, todas nuestras dudas e incluso a la muerte misma.
Oro para que hayas tenido un Domingo de Pascua bendecido y para que, durante esta alegre Temporada Pascual, encuentres paz, consuelo, esperanza y bendiciones...
Abril 24, 2026
Una de mis películas favoritas es la “sociedad de los poetas muertos.” El personaje principal, John, es interpretado por Robin...
Marzo 19, 2026
Febrero es el mes de San Valentin. ¿Alguna vez te has preguntado cómo es el amor? La razón por la...
Febrero 13, 2026